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¿Por qué es tan importante el liderazgo en las empresas?

En todos los empleos, los/as trabajadores/as necesitan por un lado una figura que guie y oriente sus ideas en una misma dirección, pero que por otro lado, alguien que se convierta en ejemplo y sirva como referencia.

El liderazgo no se trata de algo novedoso, pero si en tendencia en estos últimos años. La figura del/la jefe ha sufrido unos cambios determinantes: para gestionar un equipo ya no solo en necesario tener conocimientos del área, si no también tener una habilidad de transmitir a los/as empleados/as una motivación y empatía con las necesidades.

La teoría del elefante y el jinete

La toma de decisiones siempre ha estado impulsada a través de la parte más racional del cerebro. Sin embargo, cada vez más expertos señalan que eso no es así, y que es necesario una parte emocional, lo que más mueve a las personas a las acciones.

El psicólogo Jonathan Haidt expone en su libro The Happiness Hypothesis la fabula del elefante y el jinete de manera que explique la nueva gestión de las personas.

  • Elefante: se trata de un animal de grandes volúmenes que representa el sistema emocional debido a su naturaleza impulsiva que requiere el aquí y ahora.
  • El jinete: en cambio, se muestra como el lado más frío, y representa la organización y la planificación.

Pese a que es lógico pensar que por eso motivo el jinete es quien dirige al elefante, el escritor señala que es justo lo contrario: el elefante es quien decide el camino, y el jinete justifica las decisiones y errores del animal. Entre los dos forman un equilibrio, totalmente necesario.

Sin embargo, en muchas ocasiones la parte emocional, es decir, el elefante, se alza con la victoria, y es cuando el jinete debe abordar la situación de manera que se dirija hacía dónde él quiere. De alguna manera, esta teoría simboliza al elefante como la fuerza laboral y el jinete como las decisiones que toma un jefe.

La parte emocional: donde se apoyan las decisiones

Un/a líder debe empatizar con sus empleados/as, y para ello debe usar la inteligencia emocional, en uno/a mismo/a y en sus empleados/as, de esta manera sacará lo mejor de todos/as.

  • Confianza: Aunque un/a jefe es quien lidera el trabajo, debe saber delegar en sus colaboradores/as de manera que todo el mundo se sienta parte del proceso. Al delegar se transmite al equipo que se confía en ellos/as.
  • Empatía: la forma en la que se dirige a los demás es muy importante y la escucha activa pueden afectar al rendimiento.  Más de un/a empleado/a siente que su jefe/a no le escucha. Es por tanto, necesario dedicar tiempo al feedback.
  • Honestidad: aunque entienda a sus trabajadores/as, debe dirigir desde la franqueza, por un lado, reconociendo los méritos a sus empleados, pero por otro, atendiendo a los posibles errores o dudas.  En este punto, es muy importante saber admitir que hay factores que se escapan de su control, lo que denota humildad.
¿Líder VS jefe/a: es posible ser ambos?

En la actualidad convive la duda de si la figura del/la jefe/a puede convivir con la de un/a líder. Existen muchas similitudes entre ambos que hacen que puedan converger: representan un sujeto de autoridad respecto al resto del equipo. Asimismo, sirven para acudir a ellos/as en caso de incertidumbre o dudas, y al mismo tiempo, toman las decisiones del personal a su cargo.

Pese que se tiende a remarcar la diferente entre ambos, pueden ser complementarias, de hecho, es posible que una misma persona ocupe los dos cargos. El problema reside cuando no es posible siendo jefe/a ejercer liderazgo, o cuando es líder ocupar puestos de responsabilidad.

Unificar ambos casos es el mayor talento para una empresa: como jefe/a pensar tanto individualmente y en conjunto en el equipo a su cargo. Al fin y al cabo, una buena adaptación logrará un mayor rendimiento y retención del talento: el principal objetivo de las empresas.

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