La importancia de contar con un propósito sólido en la empresa

Silvia Puente
Responsable de Selección en Grupo Evolus


Ya sea ayudando a salvar el planeta, trabajando para mejorar la sociedad, contribuyendo a que las personas alcancen su máximo potencial o simplemente mejorando la vida de nuestros clientes, todos y todas estamos motivados por algo mucho más grande que nosotros mismos.
En definitiva, tendemos a buscar un motivo para levantarnos por la mañana, un motivo para aportar y sentirnos realizados con lo que hacemos. Y una gran parte de este propósito se encuentra en nuestro trabajo.

Por qué necesitamos encontrar un propósito en el trabajo que hacemos

Según una encuesta de LinkedIn efectuada a sus usuarios, el 52% de los/as candidatos/as afirma que no aceptaría una oferta de trabajo si no supiera o no estuviera de acuerdo con la misión, los valores o el propósito de la empresa. ¿Qué quiere decir esto? Parece que ya no acudimos a nuestro lugar de trabajo simplemente por el incentivo económico sino para sentir que estamos marcando la diferencia, que nuestro trabajo diario contribuye a un fin mayor.

Pero, ¿qué ha impulsado este cambio? La respuesta simple: el mundo que nos rodea. Vivimos en una era de cambios tecnológicos, movimientos sociales y ambientales, mayor esperanza de vida… En los últimos 20 años hemos avanzado en muchos aspectos como sociedad, pero todavía queda un largo camino por recorrer para alcanzar la perfección. Y en este sentido, nos sentimos obligados a ayudar a mejorar aquellas cosas que aún sentimos que están «rotas».

Esto, naturalmente, nos hace pensar de manera diferente sobre la vida que llevamos y el trabajo que hacemos. Nuestra necesidad innata de contribuir es lo que nos abre los ojos, haciéndonos sentir más personalmente responsables. Nos hace preguntarnos si dónde estamos pasando la mayor parte de nuestro tiempo, el lugar de trabajo, nos permite tener el impacto que nos hemos dado cuenta que necesitamos causar en la sociedad.

El propósito de una empresa es el ‘por qué’, no el ‘qué’

Pero, ¿qué entendemos exactamente por propósito organizacional? En primer lugar, es importante comprender que la misión de una empresa es diferente de su propósito. Tu misión es lo que estás tratando de lograr, tu propósito es el por qué estás tratando de lograrlo.

Veamos un ejemplo con Walt HR. Todos los días, ayudamos a cientos de profesionales a dar el siguiente paso en sus carreras y ayudamos a las organizaciones a crear equipos talentosos. Impulsamos el mundo del trabajo: esa es nuestra misión. Pero nuestro propósito, nuestro verdadero propósito, es beneficiar a la sociedad ayudando a las personas a tener éxito y permitiendo que las organizaciones prosperen, creando oportunidades y mejorando vidas. En última instancia, esa es la razón por la que hacemos lo que hacemos, y todos los que trabajamos en Walt HR lo sabemos.

Veamos algunos ejemplos de marcas líderes cuyo propósito dista de su misión:

→ “Organizar la información de mundo y hacerla accesible a todos” Google
→ “Acelerar la transición del mundo hacia la energía sostenible” Tesla
→ “Para mejorar la vida aquí, encontrar vida más allá” NASA
→ “Llevar inspiración e innovación a todos los atletas del mundo” Nike


Un punto clave a tener en cuenta: el propósito de una empresa debe ser identificado como real a los ojos de todas las partes interesadas. Necesitan sentirse conectados a él y sentirlo. También necesitan sentirse inspirados por ello. Para ello, debe ser algo más que palabras en una web corporativa o folleto. Por tanto, cualquier empresa deberá tomarse su tiempo para definirlo.

Atracción de talento con propósito para una empresa con propósito

Una vez que el propósito está definido e integrado en una compañía, ¿cómo debe utilizarlo para atraer a las personas adecuadas y con un propósito ligado al suyo? ¿Qué ventajas supone para la empresa contar con profesionales que comparten esta visión del mundo y deciden unirse a la empresa para luchar por ella?

Trabajadores/as más fieles a la organización: Si un empleado cree verdaderamente en lo que hace cada día, aspectos como el sueldo o las condiciones laborales pasan a un segundo plano. El motivo de esta persona para unirse a tu empresa es luchar y trabajar por el propósito de la empresa. Por lo que su compromiso contigo estará ligado a la razón de ser de la compañía, algo que ningún competidor podrá imitar.

Trabajadores/as más productivos: Cuando sentimos verdadera pasión por algo, nos implicamos mucho más en lo que hacemos, tanto en nuestra vida personal como profesional. Un/a empleado/a que le apasione el proyecto rendirá más que otro que no y lo dará todo que la empresa triunfe.

Embajadores de tu empresa: Aquellos/as empleados/as que trabajan en una empresa por el “por qué”, están enamorados del proyecto y quieren seguir luchando por que salga adelante. Son personas que no les importa decir abiertamente y con orgullo que forman parte una compañía, impactando de manera positiva en la estrategia de atracción de talento.