Cómo cuidar al nuevo empleado de tu empresa: onboarding

“Si cuidas a tus empleados, ellos cuidarán a tus clientes.”

Richard Branson

En el mundo empresarial la figura del cliente es la de quien tiene la última palabra. Sin embargo, en la actualidad, el valor del empleado ha cogido protagonismo en las empresas que han logrado ver en sus trabajadores una pieza clave para lograr más eficacia en sus acciones. A raíz de ello surge la práctica denominada “onboarding”, orientada por y para la satisfacción del personal de la empresa y cuyo objetivo es ayudarles a formar parte del equipo.

¿Para qué sirve el proceso de onboarding?

Cuando un empleado accede a su puesto de trabajo por primera vez, en la mayoría de los casos está nervioso sobre cuestiones como los compañeros, el ambiente, las tareas a realizar, las condiciones, etc. Dar respuesta a estas inquietudes es la cuestión que se debe atender para lograr una buena impresión desde el inicio, que marcará desde la productividad hasta la retención del talento. Los primeros meses son determinantes, si el trabajador se va, el coste económico para la empresa puede ser importante, además de la mala imagen que puede llevar a traer.

¿En qué consta el proceso onboarding?

Para lograr la sensación de compromiso, pertenencia y eficiencia en los empleados se deben atender a dos fases:

Por ejemplo, la preparación del contrato laboral y su demora; el empleado debe entregar la documentación para poder firmar cuanto antes.  Además, se debe prestar atención a la facilitación y aportación de toda la documentación sobre la empresa y su funcionamiento, como las vacaciones, horarios. Para poder actuar como empresa, el trabajador debe conocer cuáles fueron sus origines, valores y misión.

Se refiere a toda la formación que se ofrece en el trabajo.

Prácticas que pueden resultar eficaces
  • Elaborar un email de bienvenida en modo presentación y cuyos destinatarios sean los trabajadores que conforman la empresa. Otra opción es publicarlo en redes sociales para sí ofrecer una imagen de cara al exterior mucho más cercana y familiar.
  • Reuniones frecuentes con la nueva incorporación para resolver dudas y aumentar su motivación. Es aconsejable ofrecer valoraciones positivas o aportaciones para el desempeño de su trabajo.
  • Entrega de material de empresa: en muchas ocasiones, el simple hecho de recibir un cuaderno, un bolígrafo o una taza de la marca, puede marcar la diferencia.
  • Mostrar intereses en su puesto, aunque no tenga que ver con el tuyo: como responsable de la empresa se debe tener interés en el puesto del nuevo trabajador, ofrecerle consejos. Por ejemplo, si se trata del encargado o encargada de las redes sociales, comentarle algún perfil de referencia o artículos recientes.

No se trata de algo temporal; en Jobbe ETT creemos que, aunque el onboarding es decisivo en los primeros meses para que el trabajador logre verse como parte de la empresa, la integración y participación del empleado debe permanecer siempre como objetivo principal en una empresa para seguir produciendo beneficios.